Qué es un CFD y cómo funciona: ejemplos, riesgos y estrategias

Qué es un CFD y cómo funciona: ejemplos, riesgos y estrategias

Si tu posición de trading cae al 80% del nivel de margen inicial, esto provocará una situación conocida como llamada de margen. En el caso de que se produzca, se te pedirá que deposites fondos adicionales en tu cuenta antes de que se alcance el nivel de margen de mantenimiento. Si tu cuenta cae por debajo del nivel de margen de mantenimiento, se cerrará tu posición. En la mayoría de los brókeres, el nivel de margen de mantenimiento se establece en el 50% del margen inicial. El coste total de la transacción (más comisiones y tarifas) es de 9.037,50 %.
Inicia sesión en tu cuenta y accede a las oportunidades actuales en una amplia variedad de mercados. Recordemos que «de contraparte» es aquel riesgo al que estamos expuestos ante la posibilidad de que la otra parte incumpla sus obligaciones financieras. Así que siempre va a poder encontrar algo disponible para operar independientemente de la hora o el día que sea. Eso sí, los momentos de mayor actividad comercial son cuando se negocian  en el horario  digamos «tradicional». La mayoría de los brokers no suelen aplicar una tarifa para la suscripción de  datos de mercado en CFDs, pero los hay que sí, cfd trading y conviene tenerlo presente.

En el trading con CFD, puedes vender en corto el mercado para cubrirte contra esta posibilidad de tendencia bajista. Si el mercado baja, lo que pierdes en tu portafolio puede verse compensado por la ganancia de tu cobertura en corto. Si el mercado sube, perderás en tu cobertura, pero ganarás en tu posición principal. La cobertura en el trading es una estrategia crucial de gestión del riesgo utilizada por traders experimentados, pero no protege necesariamente las órdenes que deben cerrarse en un momento dado. Capital.com ofrece protección de saldo negativo (NBP, por sus siglas en inglés) para las cuentas de CFD. Con la protección del saldo negativo (NBP, por sus siglas en inglés), el saldo de tu cuenta nunca caerá por debajo de cero, lo cual garantiza que no corres el riesgo de deber dinero a tu bróker.
Decides cerrar tu posición cuando el par GBP/EUR alcanza 1,1309, con un precio de compra de 1,1310 y un precio de venta de 1,1308. Pongamos que una empresa del US Tech 100 tiene un precio de venta de 9,163 y un precio de compra de 9,165. La presentación de resultados se acerca y esperas que traiga buenas noticias. Crees que el precio de las acciones de la empresa subirá, por lo que compras 2.000 acciones con CFD a 9,165. En muchos países, los CFDs están regulados por organismos supervisores financieros, como la Autoridad de Conducta Financiera en el Reino Unido o la Comisión Nacional del Mercado de Valores en España. Estas regulaciones tienen como objetivo proteger a los inversores y garantizar la transparencia y la integridad de los mercados financieros.
Si, tras el cierre de márgenes, tu saldo pasa a ser negativo, el mecanismo de NBP devolverá tu cuenta a cero. Podrías considerar la posibilidad de establecer órdenes limitadas para cerrar automáticamente una posición a un nivel de beneficios determinado. Las órdenes take-profit reducen la probabilidad de que mantengas una operación rentable durante demasiado tiempo y veas caer el precio de nuevo. Cuando tu cuenta esté configurada y hayas diseñado un plan de trading, es importante que determines cuánto estás dispuesto a poner en riesgo a fin de formular una estrategia de gestión del riesgo apropiada para CFD.

Puedes ganar retornos de mercados al alza o a la baja mediante el uso del apalancamiento para alcanzar máximas ganancias. El apalancamiento también conlleva riesgo, por lo que el trading de CFD es solo para individuos que comprenden la mecánica y están dispuestos a tener pérdidas. Los CFD le permiten especular sobre el movimiento de precios de los activos financieros subyacentes (como índices, acciones, criptomonedas y materias primas). En resumen, los CFDs son instrumentos financieros que permiten especular sobre el precio de un activo subyacente sin poseerlo físicamente. Son flexibles y ofrecen la posibilidad de operar en mercados alcistas y bajistas, pero también conllevan riesgos significativos. En resumen, tanto los futuros como los CFDs son instrumentos financieros que permiten operar con diferentes activos.
Con el trading convencional sueles pagar el precio de compra completo de un activo por adelantado. Así que cuando abres una operación de CFD, tu proveedor te pedirá que inviertas una suma que representa solo una fracción del valor total de la posición. Con los CFD también puedes operar en mercados a los que resulta difícil acceder de otras maneras.

Además, en 2020, la FCA impuso restricciones en la negociación de CFD de criptomonedas para los operadores minoristas del Reino Unido debido a la mayor volatilidad de esta clase de activos y el riesgo excesivo que hay. Dado que el precio del activo subyacente y el precio del CFD coinciden, las ganancias y pérdidas se calcularán de la manera habitual. Todo lo que sea superior al precio de compra rendirá beneficio, y todo lo que sea inferior llevará a pérdidas. Para invertir de manera tradicional, puede que tengas que recurrir a brókeres diferentes especializados en distintos tipos de activos, como acciones o divisas. Sin embargo, la mayoría de los proveedores de CFD ofrece una amplia gama de mercados financieros mundiales, todos juntos en una sola plataforma. Los contratos CFD se pueden realizar como subyacentes sobre índices bursátiles, materias primas, divisas, opciones y es interesante estudiar la letra pequeña de estos y las comisiones que cobran las entidades.
Es decir que sus movimientos están basados en un activo subyacente sobre el cual se negocia. Materias primas, divisas, ETFs, acciones y criptomonedas son algunos de los activos que los traders eligen para operar con CDFs. Los contratos por diferencia ofrecen oportunidades interesantes para los inversores que buscan especular sobre movimientos de precios de activos sin tener que comprarlos físicamente. Sin embargo, su naturaleza apalancada implica riesgos significativos que no deben ser subestimados.
Spread – El diferencial es la diferencia entre los precios de compra y venta de un valor. Al comprar, los operadores deben pagar el precio de compra ligeramente superior, y al vender deben aceptar el precio de venta ligeramente inferior. El diferencial, por tanto, representa un coste de transacción para el operador, ya que la diferencia entre los precios de compra y venta debe restarse del beneficio global o añadirse a la pérdida global. Ir en largo – Cuando los operadores abren una posición de contrato por diferencia en previsión de una subida de precios, esperan que el precio del activo subyacente suba. Por ejemplo, en el caso de Joe, él esperaba que los precios del petróleo aumentaran.

La exclusión de los CFDs de la Tasa Tobin puede facilitar que los inversores realicen transacciones más frecuentes y con mayor agilidad, lo que es especialmente relevante en mercados volátiles. Es esencial que los inversores sean conscientes de cómo se integran estas ganancias en su declaración de la renta, ya que podrían verse afectados por el impacto acumulativo de las operaciones realizadas durante el año fiscal. Además, los gastos asociados a la operativa con CFDs, como comisiones y márgenes, pueden ser deducibles, lo que influye en el cálculo de la ganancia o pérdida. Esto permite a los inversores ajustar su base imponible y, potencialmente, disminuir su carga fiscal. En pocas palabras, el apalancamiento permite hacer una inversión más grande con la misma cantidad de dinero.
Un contrato por diferencias (CFD) te permite hacer trading con solo una fracción del valor de tu operación, lo cual se conoce como trading con margen o trading apalancado. Esto hace posible que los traders abran posiciones más grandes de lo que su capital inicial les permitiría. Por lo tanto, el trading de CFD ofrece una mayor exposición a los mercados financieros globales. La venta en corto es entrar a mercado en posiciones sobre los precios descendentes. Con esta posición puedes obtener dinero cuando los precios de los instrumentos caen. Sin embargo, la inversión en CFDs te permite invertir bajo todo tipo de condiciones, incluso de cara a  los precios bajistas; pero debes recordar que el riesgo siempre es alto y los precios suelen fluctuar.

Por ejemplo, en lugar de comprar o vender oro físico un inversor puede, simplemente, especular sobre si el precio a futuro subirá o bajará. Invertir en CFD puede ser una opción interesante para diversificar tu cartera y obtener ganancias en el mercado financiero. Sin embargo,  es importante que sigas estos pasos para asegurarte de que estás tomando decisiones informadas y prudentes. Los CFDs funcionan de manera similar a un contrato entre un inversor y un corredor.
El impacto acumulado de las comisiones puede afectar considerablemente tu rentabilidad, particularmente para estrategias de bajo margen o alta frecuencia. Si mantienes una posición CFD abierta después del cierre del mercado, se aplican tasas de financiación overnight (o swap). Comprender la estructura de comisiones es esencial para evaluar la rentabilidad potencial de tus estrategias de trading con CFD. Esta estrategia explota la volatilidad creada por los anuncios económicos, los resultados empresariales u otros eventos importantes para los mercados. Esta flexibilidad permite capitalizar la volatilidad de los mercados independientemente de la dirección del movimiento. Perfecciona tus estrategias y desarrolla tus habilidades con riesgo cero para tu capital.